Quinta-feira, Novembro 23, 2006

Radioreseña

Anoche informó el IMER:

- Una de cada dos mujeres mexicanas (sí: la mitad) sufre algún tipo de violencia. Durante el último sexenio, en un solo mes murieron 6,000 mujeres por causas violentas. (Coincidentemente, ayer el "Le Monde" reportaba que en Francia cada tres dias se muere una mujer en manos de sus conyuges. El número es alarmante y no por nada se gana los titulares del diario. Pero hagan sus cuentas...)

- México es el segundo país más peligroso en el mundo para un periodista, relata la organización Reporteros Sin Fronteras. El primero, tómese nota, es Irak (sí: un país en guerra). A lo largo del sexenio que va terminando, murieron 20 - siete este mes. Ninguno de los presuntos mentores intelectuales de esos asesinatos fue siquiera molestado por la policía.

- En América Latina (iba escribiendo Latrina, les juro que fue un dedazo, pero igual y cabía bien) se mueren al año 80 mil niños, víctimas de violencia doméstica, informa el Unicef; 6 millones sufren algún tipo de abuso. Serían necesarios casi 150 billones de dólares al año para intentar detener esas cifras.

Postdata

- Acaba de llegar a mi buzón el relato de una alumna de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM quien fue abusada sexualmente por un maestro de la institución, su director de tesis y jefe en el servicio social. No es una amiga, pero la conozco personalmente y, aunque no, igual no habría por qué dudar de lo que dice; tuvo el valor de advertir a las autoridades competentes y registrar lo ocurrido en una comisaría. Si bien la facultad apoyó a la alumna, el instituto al cual dicho investigador pertenece lo protegió.

¡Viva México!

Terça-feira, Novembro 14, 2006

haynakurrencia

You should consider
keeping that
small

smart alec smile
for yourself,
kid.

Quarta-feira, Novembro 01, 2006

Anna Ajmátova





Recientemente, descubrí (es decir, finalmente leí algunos de los poemas de esa autora tan conocida) a Anna Ajmátova. Es una verdadera lástima que no entienda ni jota de ruso (¿hay algo como jota en ruso?) para leer el original. Justo yo que hace años deseo estudiar ruso...
Quiero creer que la traducción de José Manuel Prieto que me regalaron es buena. Por lo menos los versos que he leído me suenan bonitos, entonces por ahora, ignorancia de por medio, está bien.
Cuando Chabsie pueda dominar el idioma a punto de leer poemas, le voy a pedir que me enseñe estos que aquí copio.
Son el 11, el 14 y el 15 de una "Selección de poemas" que sale en "Réquiem y otros escritos" (Barcelona, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, 2000). En la portada, viene el retrato de Ajmátova que ilustra este post; lo pintó Altman Nathan y está, dice el libro, en el Museo Estatal de Leningrado (según yo, la ciudad ya se llama de nuevo San Petersburgo. No importa, sin embargo, el nombre que tenga, es el lugar donde yo quisiera ir a "gastar" el ruso que un día hablaré).

***

11

No beberemos del mismo vaso
ni agua ni dulce vino,
no nos besaremos temprano en la mañana,
y al caer de la noche contemplaremos la ventana…
Tú respiras sol, yo luna,
aunque vivimos un mismo amor.

Siempre está conmigo mi fiel y tierno amigo,
tu alegre amiga siempre te acompaña,
pero entiendo el temor de sus ojos grises
y eres el culpable del mal que me aqueja.
No hagamos más frecuentes nuestros breves encuentros.
Sólo así preservaremos nuestra paz.

Pero tu voz canta en mis versos,
y en los tuyos mi aliento sopla.
¡Oh, hay ciertos fuegos que el olvido
y el miedo no logran aplacar!
Si supieras cuánto anhelo ahora
besar esos labios tuyos, rosados y secos.

(1913)


14

No pido tu amor.
Está ahora a buen resguardo…
Créeme que no le escribo
celosas cartas a tu novia.
Pero escucha este sábio consejo:
dale a leer mis versos,
dale a guardar mis retratos.
¡Con esa amabilidad tan usual en los novios!
Porque esas tontas más necesitan
tener conciencia de su total victoria
que votos de preclara amistad.
Y la memoria de los primeros días tiernos…
Cuando las migajas de felicidad
hayas gastado con tu querida amiga,
cuando para el alma ya saciada
todo resulte de pronto odioso,
a mi noche de victorioso regocijo
no vengas. Fingiré no conocerte.
¿Y cómo podría ayudarte
si no sé curar la felicidad?

(Slepniovo, julio de 1914)



15
A UN SER QUERIDO

No me envíes una paloma, te pido,
ni me escribas cartas que puedan perturbar mi calma.
No expongas mi rostro a los vientos de marzo.
Ayer entré, por fin, a un paraíso verde
donde hallé calma para mi cuerpo y alma
bajo un techo de álamos umbríos.

Y veo desde aquí la pequeña ciudad,
las casetas y el cuartel frente al palacio,
el puente chino color ocre sobre el hielo.
Hace ya tres horas que me esperas, y tienes frío,
pero no te decides a dejar el portal
y te asombras contando estrellas en el cielo.

Como una ardilla gris saltaré a las ramas del aliso,
correré como comadreja asustadiza,
te llamaré como un cisne
para que el novio ya no tema,
entre la nieve azul que gira en torbellino,
esperar por su novia muerta, que se ha ido.

(Tsárskoye Seló, 27 de febrero de 1915)