(nuevas) consideraciones sobre el paréntesis
Si la vida es un paréntesis (de luz) entre dos oscuridades, enamorarse es una metáfora de la vida misma. No (exactamente) que todo alrededor del enamoramiento sea muerte (en vida). Pero tal vez sea como un "no nacimiento" (un "no haber nacido").
*
Y sin embargo, como el de la vida, ese paréntesis tampoco puede permanecer eternamente abierto. O bien se cierra encapsulando todo, para siempre, y será necesario (y bienvenido, y probablemente inevitable) un nuevo "nacimiento tipográfico"; o bien se cierra para dar lugar a una penumbra agradable: le da a uno luz suficiente para saberse vivo, sin que sea demasiada a punto de impedir dormir en paz.
*
(La trampa a evitar: abrir, dentro del paréntesis, unos corchetes, con tal de no cerrar un intervalo moribundo.)
*
Y sin embargo, como el de la vida, ese paréntesis tampoco puede permanecer eternamente abierto. O bien se cierra encapsulando todo, para siempre, y será necesario (y bienvenido, y probablemente inevitable) un nuevo "nacimiento tipográfico"; o bien se cierra para dar lugar a una penumbra agradable: le da a uno luz suficiente para saberse vivo, sin que sea demasiada a punto de impedir dormir en paz.
*
(La trampa a evitar: abrir, dentro del paréntesis, unos corchetes, con tal de no cerrar un intervalo moribundo.)

