Terça-feira, Maio 30, 2006

meditação sobre o gerânio

Hoje os gerânios floresceram.
Depois de dias e dias abandonados, resistindo quem sabe como ora às intempéries, ora à seca, haviam recebido, ontem, por fim, alguns cuidados mínimos: água na terra escondida sob as folhas secas, que foram retiradas; uma pequena poda.
Pede tão pouco, um gerânio.

Terça-feira, Maio 23, 2006

A regra do jogo/La regla del juego

Esta jardineira ainda sente que precisa de descanso. Dói-lhe a cabeça desde ontem à tarde, quase sem parar.
Mas sonhou com uma frase solta. É algo raro, só às vezes acontece. Então começa o jogo prometido para outro dia.
Aí vão as regras.

*
Esta jardinera todavía siente que necesita descansar. Le duele la cabeza desde ayer en la tarde, casi sin parar.
Pero soñó una frase suelta. Es algo raro, sólo contadas veces sucede. Entonces da inicio al juego prometido para otro día.
Ahí les van las reglas.

Modificadas a partir de Diana...

*

0) O conto será escrito em português. Se for necessário, a Jardineira corrigirá o escrito.

El cuento se escribirá en portugués. Se vale usar Babelfish y quetales. Si necesario la Jardinera corregirá lo escrito.

1) Cada novo adendo ao conto se fará com copy-paste do fragmento escrito pelo participante anterior. Caso haja correção da Jardineira, deve-se considerar o fragmento corrigido.

Cada nuevo adendo al cuento se hará con copy-paste del fragmento escrito por el participante anterior. En caso de que haya corrección de la Jardinera, se toma en cuenta el fragmento corregido.

(a verificação de palavras dos comentários será temporariamente suspensa/se suspende temporalmente la verificación de palabras de los comentarios)

2) Cada participante poderá escrever de 3 a 6 palavras que mantenham uma relação lógica com o precedente.
(Considerando que ampliei as regras originais, peço-lhes o favor de respeitar o número de palavras. E a lógica, claro. O jogo é sério!)

Cada participante podrá escribir de 3 a 6 palabras que mantengan relación lógica con lo precedente.
(Considerando que amplié las reglas originales, les pido de favor que respeten el número de palabras. Y la lógica, claro. ¡Es un juego serio!)

3) Os participantes não deverão inserir nada em outra parte do conto, só ao final da última frase.

Los participantes no deberan de insertar nada en otras partes del cuento, sólo al final de la última frase.

4) Não se deve modificar o escrito pelos demais.

No se deben hacer modificaciones a lo escrito por los demás.

5) Não se deverá participar duas ou mais vezes consecutivas. Há que esperar pelo menos uma participação alheia antes de voltar ao jogo. No entanto pode-se participar quantas vezes se deseje.

No se deberá de participar dos o mas veces seguidas. Hay que esperar por lo menos participación ajena antes de volver al juego. Sin embargo, se permite participar cuantas veces se desee.

6) É permitido usar pontuação (sem que conte como palavra) e terminar/começar frases novas em qualquer momento.

Está permitido usar signos de puntuación (sin que cuenten como palabras) y terminar/empezar frases nuevas en cualquier momento.

7) A frase inicial, sonhada pela Jardineira é -
La frase inicial, soñada por la Jardinera, es -


As crianças deveriam ter encontrado um tesouro, mas só acharam minhocas.

Sexta-feira, Maio 19, 2006

Querid@s

Por motivos ajenos a mi voluntad, el juego propuesto abajo queda suspendido por tiempo indeterminado - pero breve, esperemos.
La Jardinera necesita descansar y descansará. Les avisaré cuando regrese.
Saludos a tod@s.
Les dejo un pequeño poema, por mientras.

*
Os
sete sóis
de cor alaranjada

abrem
seus olhos
para me ver.

Os
meus, eu
fecho. E durmo.

Deixo você ir,
para voltar,
sinto.

Ao abrir novamente
os meus
olhos,

tudo está seco,
menos meus
olhos.

“Voltei”, eu penso.
“Está terminado.”
Volto.

E a idéia
de você
voltará.

Forte, com brilho
de coisa
nova.

Mais forte, mais
brilhante que
sete

sóis de luz
fria e
laranja.

Mais redonda que
essa idéia
que

foi você, ontem.
Mais redonda,
mais

forte, mais brilhante
que a
luz

constante, fria e
cor de
laranja

de
sete sóis,
perfeitos e claros,

que abrem seus
olhos sobre
mim.

Quarta-feira, Maio 17, 2006

Lúdica (encuesta informal & bilíngue)

Hace poco conocí Stella Errans, el blog de Diana, que por cierto ya lo voy a enlazar ahí en la lateral. Pero la cosa es que allá propuso un juego de escribir, a cuantas manos sea, un cuento, no más que cada quien sólo podía añadirle tres palabras a la vez a lo anteriormente posteado.
La cosa es que lo quiero hacer en portugués, para que sea más complicadito y, así, más gracioso también, ya que la mayoría de uds. son de habla hispana.
?Le entrarían?
Yo, como moderadora (y participante también, si no, ?qué gracia????), me permitiría hacer las correcciones necesarias.

*
Para os meus (poucos, creio, mas muito queridos) leitores em português, o que propus acima para a maioria hispanófona e proponho a vocês, agora em nossa língua, é uma espécie de jogo literário que vi num outro blog. Consiste em escrever um conto a "n" mãos, só que cada um só pode pôr três palavras por vez. E para eles, que são maioria (creio, repito, ou isso indica o meu Sitemeter), o desafio seria maior, porque quero que escrevam em português, eu me permitindo corrigir.

*
Si me permiten corregir, yo les permito hacer uso de Babelfish y semejantes.
Puede ser chistoso.

*
Esta es una encuesta informal, para no lanzar un reto que caiga en la nada absoluta.

*
Esta é uma enquete informal, para não lançar um desafio que caia no nada absoluto.

Terça-feira, Maio 16, 2006

meditação sobre a calçada

A calçada suja de chamoy não me causa efeito nenhum.
Essa não é uma lembrança que eu possa ter. Sua entrada na minha vida é recente: minha memória não guarda disso nenhum gosto.
Mesmo assim piso a calçada, certa de que várias outras lembranças me sobem pela planta dos pés. O tempo formiga pelas pernas, enquanto eu caminho pelo meu bairro.
Nem todas as lembranças serão boas. Será que as más ficarão?
Será possível conter as barrancas do fluxo da memória?

Sábado, Maio 06, 2006

la noche oscura más tres

Para Ruvadear

Hace frío, llueve. La calle es muy oscura, la noche es muy oscura, salvo por el camellón extrañamente iluminado, inusualmente iluminado, iluminado por lámparas inmensas y mamparas de cine. La luz que termina atrayendo el trío.

Pobre trío: la madre viene en bermudas y chamarra; los dos niños, muy mojados, si bien más cobiertos. "Mira esa mujer", exclama alguien.

Alguien más los acompaña a un lugar menos iluminado, pero cubierto. Cubierto y lleno de cosas que dan calor, en esa noche de lluvia.

La madre no quiere el sandwich que reiteradamente le ofrecen. Habla bajo, casi como que si quisiera, en lugar de la comida, tragarse las palabras. Esperanza de llenarse de ellas.

Los niños no tienen los mismos pudores. "Yo quisiera café", dice uno, agarrando una concha, enorme junto a sus dedos. Tiene mugre en las uñas, pero hambre, seguro, y necesita calentarse. El otro, el mayor, pide leche, mientras mordisquea el sandwich.

Al pequeño le dan café con leche, poco café, mucha leche, finalmente es un niño chico, ?qué tendrá, cinco años? Se lo toma, sin tocar el pan, que pasa a la mamá. El otro sigue comiendo lentamente el pan con jamón, queso, aguacate. Y toma su leche. "Ya me la acabé", dice, queriendo tirar el vaso de plástico. "Me encargo yo, no te preocupes."

Atención también hace falta. Pero la madre más bien quiere esfumarse; la lluvia, recia, no permite. E insiste en tragarse las palabras, al mismo tiempo que intenta pedir 60 pesos para pagar la noche del hotel y, así, poder acostar a los niños.

Con costo se reúne algún dinero. No basta. Los niños comen. La mamá, por fin, guarda un sandwich en su bolsa de plástico. No se rinde a asumir el hambre en frente de los demás. Los niños, ellos pueden.

Piden café, "con dos bolsitas de azúcar". Finalmente ceden ante el pedido, y hasta el chiquillo consigue su vaso caliente y oscuro. Porque la noche es oscura y fría. Café y azúcar, como se supieran que eso les dará la ilusión de fuerza, de ánimo.

El grande no sabe qué hacer de un trozo de pan que se le va cayendo por los bordes de la envoltura plástica. La madre le remueve el café con una cuchara, enfriándolo al pedido del hijo. El pequeño solicita igual cuidado y, después, cambia de idea: sopea la concha en el líquido, corta con el pan el humo que se levanta del vaso.

Lo mínimo arreglado, la mamá se da prisa. Hace frío, la noche es oscura, más aún fuera del techito improvisado sobre la comida. "Sólo me faltan 20 pesos", justifica. Da unos pasos, cargando su pequeño en los brazos, nada más para parar cinco metros más adelante, bajo un techito todavía más apretado - pero suficientemente oscuro para evitar las miradas.

En el camino, el pequeño se voltea y se despide, soplando un beso.

Terça-feira, Maio 02, 2006

no lo puedo creer...

Este jardín completó el 18 de abril su primer año de cultivos... y se me olvidó.

Ya tengo que encontrar otra efeméride.

Verdad sea dicha, con lo descuidada que he sido en los últimos tiempos, me asombra que no hayan llegado las malas hierbas todavía.

Hay mucho pasando, quizás demasiado, lo cual normalmente no sería disculpa. Pero desde que regresé, hace una semana, no hubo tiempo ni para conectar mi propia computadora. No que conectarla tome mucho tiempo, pero recuperar el espacio que le es destinado sobre la mesa, ahora colmado de fotocopias y libros... eso sí va a ser una batalla con hoz y pala en manos.

Manos a la obra, pues.